16 de abril de 2012

El riesgo sanitario que supone la presencia de la oruga de la procesionaria en áreas urbanas

El contacto puede producir dermatitis, lesiones oculares y fuertes reacciones alérgicas o urticaria.

La oruga de la procesionaria reaparece cada año al comienzo de la primavera. Ataca sobre todo a los pinos. Este invierno, mucho más suave y seco ha favorecido el aumento del número de larvas este año.

Esta especie se caracteriza por estar rodeada de unos pelos urticantes que se dispersan y flotan en el aire, lo que produce irritación en la piel, nariz y ojos. Si se produce un contacto directo con la oruga, su pelo se clava en la piel y libera un producto tóxico que genera la liberación de histamina en la persona o animal afectados y, en consecuencia, la reacción alérgica.

Se deben extremar las precauciones en zonas con presencia o paso de niños o perros.

Hay varias posibilidades de tratamiento: trampas de feromonas, barreras físicas, destrucción de bolsones, … y, para nosotros, la que tiene prácticamente un 100% de efectividad: ENDOTERAPIA. En este enlace puedes ver una presentación del proceso, se realiza de manera preventiva en otoño y cuando llega la primavera no se llega a ver ninguna larva.


En la elección del tratamiento se valorarán el momento del ciclo biológico en el que se encuentre la plaga, las condiciones ambientales, el nivel de infestación o la minimización del posible impacto sobre el medio, los animales y el ser humano.
Por ejemplo, en primavera, no hay más remedio que acudir a productos de contacto, como el Bacillus thuringiensis, puesto que la oruga ya está saliendo del árbol para enterrarse en el suelo. La endoterapia, totalmente inocua para el ser humano y los animales, solo se debe realizar en otoño, en el momento en que las larvas se alimentan del árbol.

http://www.entraycompra.es/procesionaria/index.php

28 de marzo de 2012

DATOS PARA REFLEXIONAR:

EN CASA GASTAMOS MÁS ENERGÍA CON EL STANDBY QUE CON EL ORDENADOR

Un estudio del IDAE, en colaboración con Eurostat, sobre el consumo energético de los 17 millones de viviendas habitadas en España da unos datos sobre el gasto de energía en el hogar:
  • En los hogares españoles hay una media de 22,8 bombillas, de las cuales 8,3 son todavía de las tradicionales incandescentes, 7 de bajo consumo, 6,1 halógenas, 1,3 fluorescentes y 0,01 LED.
  • Las viviendas unifamiliares duplican de media el consumo energético de los pisos
  • El consumo del sector residencial representa casi la quinta parte de la energía del país y la cuarta parte del consumo eléctrico.
  • En un piso, en un bloque de viviendas, el gasto anual medio será de 7.544 kWh, si se trata de una casa aislada, unifamiliar, el gasto medio se duplica: 15.513 kWh.
  • Por la diferencia de clima, el gasto será mayor en una vivienda media que esté situada en zona continental (12.636 kWh), que otra en la mediterránea (8.363 kWh) o en la atlántica (9.293).
  • Un hogar español se gasta cada año de media 990 euros en energía.
  • A esto habría que sumar más de 1.200 euros de media en combustible para el coche).
  • Como se sabe, dentro de la vivienda el principal gasto, con diferencia, es la calefacción. En un hogar medio representa casi la mitad del consumo total de la vivienda, puede llegar hasta el 71,2% en una casa unifamiliar en la zona climática continental.
  • Después de la calefacción, gastos de media en un hogar son los electrodomésticos (1.924 kWh), el agua caliente (1.877 kWh), la cocina para calentar alimentos (737 kWh) y la iluminación (410 kWh).
  • La refrigeración (aire acondicionado) está muy por debajo (170 kWh).
  • Los electrodomésticos tienen un peso importante en la factura energética (suponen un 18,3% del gasto de la vivienda). Por estar siempre encendidos, los electrodomésticos que más consumen de media por hogar son el frigorífico (662 kWh al año) y el congelador (563 kWh). Curiosamente, el siguiente aparato con el que más se consume en las casas es la televisión (263 kWh). Luego está la lavadora (255 kWh), la secadora (255 kWh) o el lavavajillas (246 kWh).
  • El consumo del modo standby: 231 kWh al año de gasto medio por hogar. Se trata del 2,2% del gasto medio de energía de las casas; tanto como el consumo medio del horno (231 kWh) y bastante más que el del ordenador (172 kWh) o que el del resto de electrodomésticos (76 kWh).

Información: IDAE. Estudio Análisis del consumo energético del sector residencial en España