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28 de febrero de 2012

Las plantas también lloran

Almendro en flor
Estamos padeciendo unos cambios de temperatura que no son naturales, el invierno debería suponer una temperatura media baja, junto con lluvias, más o menos frecuentes según la zona. Realmente nos encontramos con olas de frío, bajadas puntuales de la temperatura, seguidas de días de temperaturas primaverales.
¿Cómo nos afecta esto a nosotros? Con astenia primaveral en pleno febrero, con gripes, resfriados, ... no saber qué ropa ponernos por las mañanas...

Hojas de naranjo tras la fructificación
¿Os imaginais cómo pueden las plantas superar esto? Ellas no entienden de cambio climático, solo saben que si florecen, fructifican o crecen necesitan más nutrientes,  están sometidas a estrés durante más tiempo. Si queremos que se mantengan bonitas y nos den frutos debemos ayudarlas.
Les irá bien un fortificante, vereis cómo en poco tiempo vuelven a tener el color verde que nos indica que la planta está sana.
Dimorphoteca en flor
También puede ser que tengan carencia de nutrientes, como el caso de este naranjo, necesitaría un refuerzo de nutrientes, para reponerse de los esfuerzos después de la frucificación.
Les puede venir bien una capa de recebo, que proteja frente de la evapotranspiración y le aporte estructura al suelo.
Es importante que las plantas estén en sus mejores condiciones para afrontar estos períodos que les requieren grandes esfuerzos, y, además, las plagas están a punto de atacar, y si nos pillan desprevenidos pueden hacer picadillo nuestro jardín. Una planta fuerte garantiza que un ataque de una plaga no se convierta en un problema grave.

10 de octubre de 2011

Cómo mantener una planta fuerte y sana


Entramos en el Otoño, y el cambio del clima, se empieza a notar bastante. Estos cambios suponen estrés para cualquier planta, sea árbol o hierba y, por ello, debemos ayudarlas a adaptarse.

En este post, encontraréis consejos básicos para que vuestras plantas se mantengan fuertes y sanas. Si es conveniente mantener la floración por su carácter decorativo, eliminaremos, en cuanto se marchiten, las flores, cortando bien el pedúnculo: necesitaremos unas buenas tijeras de poda, para no producir desgarros que puedan facilitar la entrada de hongos. Con los frutos haremos igual, si los dejamos en la planta, supondrán una inversión de energía, macro y micronutrientes, además de que pueden producir desgarros en las ramas.


Durante y tras un período de estrés intentaremos reponer lo que pueda haber perdido la planta, con un fortificante o un estimulante de rápida asimilación éste último para cuando se tengan síntomas visibles de deficiencias.
Una vez tengamos la planta repuesta podremos efectuar un tratamiento contra la plaga que hayamos detectado. No hay que tratar todo bicho o mancha que veamos, solo aquellos que verdaderamente constituyan una plaga. 
Si se trata del árbol que nos da sombra en la zona de comer, probablemente haya que tratarlo para evitar invitados no deseados a nuestra comida. En ambos casos, si tratamos nuestras plantas, podemos optar por productos respetuosos como: antioidio, contra orugas, o el ya ultraconocido aceite de neem. Es imprescindible un extremado respeto al resto de fauna que puede visitar nuestro huerto, jardín, terraza,… ¡serán de gran ayuda!