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14 de noviembre de 2011

Productos de Otoño II


En este segundo post, continuamos con los consejos de Otoño...

El brócoli es una hortaliza de invierno, el frío le aporta calidad. Aprovecha tu huerto en casa, un mayor consumo de verduras crucíferas como el brócoli o la coliflor puede reducir el riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer por su riqueza en glucosinolatos, unos compuestos con un alto potencial antioxidante. Estos compuestos también se ofrecen en suplementos dietéticos, pero está comprobado que la absorción es mínima en esta forma, las propias crucíferas los acompañan con unos compuestos que favorecen su asimilación durante la digestión. Si el cultivo es ecológico, además obtendremos el máximo de estas sustancias beneficiosas, al ser un cultivo más largo que permite a la planta extraer del suelo y del agua los elementos necesarios.


Cuatrocientos gramos de verduras, hortalizas y frutas es el consumo recomendado mínimo diario por la Organización Mundial de la Salud para obtener el máximo beneficio sanitario de estos grupos de alimentos.


Concienciarse en cuidar la alimentación y llevarlo a cabo, son los primeros pasos para gozar de una buena salud. La próxima semana os ofrecemos el último post sobre los productos de temporada.

10 de octubre de 2011

Cómo mantener una planta fuerte y sana


Entramos en el Otoño, y el cambio del clima, se empieza a notar bastante. Estos cambios suponen estrés para cualquier planta, sea árbol o hierba y, por ello, debemos ayudarlas a adaptarse.

En este post, encontraréis consejos básicos para que vuestras plantas se mantengan fuertes y sanas. Si es conveniente mantener la floración por su carácter decorativo, eliminaremos, en cuanto se marchiten, las flores, cortando bien el pedúnculo: necesitaremos unas buenas tijeras de poda, para no producir desgarros que puedan facilitar la entrada de hongos. Con los frutos haremos igual, si los dejamos en la planta, supondrán una inversión de energía, macro y micronutrientes, además de que pueden producir desgarros en las ramas.


Durante y tras un período de estrés intentaremos reponer lo que pueda haber perdido la planta, con un fortificante o un estimulante de rápida asimilación éste último para cuando se tengan síntomas visibles de deficiencias.
Una vez tengamos la planta repuesta podremos efectuar un tratamiento contra la plaga que hayamos detectado. No hay que tratar todo bicho o mancha que veamos, solo aquellos que verdaderamente constituyan una plaga. 
Si se trata del árbol que nos da sombra en la zona de comer, probablemente haya que tratarlo para evitar invitados no deseados a nuestra comida. En ambos casos, si tratamos nuestras plantas, podemos optar por productos respetuosos como: antioidio, contra orugas, o el ya ultraconocido aceite de neem. Es imprescindible un extremado respeto al resto de fauna que puede visitar nuestro huerto, jardín, terraza,… ¡serán de gran ayuda!